Efectos sobre la salud de un hábitat no saludable

La mayoría de los factores ambientales que nos pueden enfermar son invisibles y sólo percibimos y sufrimos sus síntomas. Levantarnos aún con cansancio, padecer dolores de cabeza, infecciones recurrentes, tos, alergias; todas estas enfermedades pueden ser síntomas de un ambiente interior poco saludable. Desde 1982 la Organización Mundial de la Salud (OMS) tipificó el Síndrome del Edificio Enfermo que reúne la mayoría de estos síntomas. La misma organización clasifica los campos magnéticos de baja frecuencia (Hoja Informativa N° 263_Octubre 2001) y los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (Comunicado de prensa N ° 208_31 de mayo 2011) como cancerígenos tipo 2B.

Un hábitat saludable

Nos proporciona bienestar y salud. No genera ni agrava ninguna enfermedad. Tiene iluminación natural. La temperatura interior, la humedad relativa y las condiciones acústicas están dentro de los límites de confort. No hay emisiones de contaminantes de origen físico, químico ni biológico. Las instalaciones no emiten contaminación electromagnética ni tampoco desde el exterior o del subsuelo recibe contaminación asociada a radiactividad natural o campos electromagnéticos de origen artificial.

Las 25 reglas básicas de la Baubiologie

La Baubiologie (o biología del hábitat) es la disciplina que estudia las relaciones físicas, psíquicas y biológicas del las personas con su entorno edificado residencial y laboral.

Esta disciplina se basa en las 25 Reglas Básicas de la Baubiologie, repartidas en 4 grupos principales, que son:

1er grupo: Materiales de construcción e insonorización

  1. Materiales naturales y no adulterados;
  2. Materiales inodoros o de olor agradable que no emitan sustancias tóxicas;
  3. Materiales de baja radiactividad;
  4. Protección acústica y antivibratoria orientada a las personas

2º grupo: Ambiente interior

  1. Regulación natural de la humedad atmosférica interior mediante el uso de materiales higroscópicos;
  2. Minimización y disipación rápida de la humedad de la obra nueva;
  3. Proporción equilibrada de aislamiento térmico y acumulación de calor;
  4. Temperaturas óptimas de las superficies y del aire ambiente;
  5. Buena calidad del aire ambiente gracias a una renovación natural;
  6. Calor radiante para la calefacción;
  7. Alteración mínima del entorno de radiación natural;
  8. Ausencia de campos electromagnéticos y onda de radio en expansión;
  9. Reducción de la presencia de hongos, bacterias, polvo, alérgenos.

3º grupo: Medioambiente, energía y agua

  1. Minimización del consumo de energía aprovechando al máximo fuentes de energía renovables;
  2. Materiales de construcción procedentes, preferiblemente, de la región y que no favorezcan la explotación abusiva de materias primas escasas o peligrosas;
  3. Prevención de problemas para el medioambiente;
  4. Calidad óptima posible del agua potable.

4º grupo: Interiorismo

  1. Respeto de dimensiones, proporciones y formas armoniosas;
  2. Condiciones naturales de luz, alumbrado y colorido;
  3. Aprovechamiento de los conocimientos de fisiología y ergonomía en la decoración y el equipamiento del espacio interior.

5º grupo: Solar

  1. Ausencia de perturbaciones naturales y artificiales en el solar;
  2. Viviendas alejadas de fuentes de emisiones contaminantes y ruidos;
  3. Método de construcción descentralizado y flexible en urbanizaciones ajardinadas;
  4. Vivienda y entorno residencial, muy relacionados con la naturaleza, dignos y compatibles con la vida familiar;
  5. Ausencia de secuelas sociales negativas.